
En el marco del Día del Elemento, ELIM Seguridad Privada Intramuros reconoció la labor de los profesionales del sector y reiteró la importancia de fortalecer la legalidad y formalidad en la industria de la seguridad privada en México.
Actualmente, en el país existen 6,263 empresas registradas en el sector; sin embargo, se estima que por cada compañía formal operan hasta cuatro en condiciones irregulares. Esto implicaría que cerca del 80% del sector podría estar funcionando fuera del marco legal, lo que representa riesgos operativos, administrativos, jurídicos y financieros tanto para los clientes como para los propios trabajadores.
De acuerdo con datos del INEGI, la tasa de informalidad laboral alcanzó en mayo de 2025 un 54.9%, cifra superior al 53.7% reportado al cierre de 2025. Este contexto incide directamente en la percepción y desempeño del sector, generando consecuencias sociales y económicas que afectan su desarrollo y credibilidad.

Ynbal Adda, gerente general de ELIM Seguridad Privada Intramuros, señaló que la contratación de empresas irregulares puede derivar en problemáticas operativas y legales para los clientes, por lo que subrayó la necesidad de promover una mayor concientización en el mercado respecto a la importancia de contratar proveedores totalmente regulados.
Asimismo, la informalidad impacta directamente en los trabajadores del sector, quienes en muchos casos carecen de contrato formal y de prestaciones básicas como seguridad social, aguinaldo o liquidación. Esta situación incrementa su vulnerabilidad social y se refleja en indicadores como la percepción de inseguridad, que durante el segundo trimestre de 2025 alcanzó el 63.2%, mostrando un aumento en comparación con el año anterior.

En el ámbito empresarial, la contratación de proveedores que operan fuera de la ley puede derivar en sanciones económicas de hasta cinco millones de pesos conforme a la normativa vigente en materia de subcontratación (REPSE), además de posibles afectaciones reputacionales y legales.

En este contexto, la empresa enfatizó la relevancia de verificar que los servicios de seguridad privada cumplan estrictamente con las disposiciones legales correspondientes, incluyendo el registro en REPSE, licencias expedidas por la autoridad competente y el cumplimiento de obligaciones fiscales.
El sector de la seguridad privada emplea a más de un millón de personas de manera directa, lo que representa aproximadamente el 1.8% del Producto Interno Bruto nacional y lo posiciona entre los diez principales empleadores del país. Por ello, su fortalecimiento bajo principios de legalidad y formalidad resulta fundamental para consolidar la confianza y estabilidad en el mercado.
Decálogo ELIM para contratar Seguridad Privada Confiable
- Verificar el registro en la Dirección General de Seguridad Privada (DGSP) de la SSPC.
- Confirmar la inscripción en el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE) ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
- Revisar que cuente con licencias federales y estatales vigentes según la zona de operación.
- Solicitar comprobantes fiscales (CFDI) y constancias de cumplimiento de obligaciones tributarias.
- Corroborar afiliación a cámaras o asociaciones del sector como indicador de formalidad.
- Verificar que el personal operativo esté afiliado al IMSS o ISSSTE.
- Exigir contratos por escrito con claridad en servicios, horarios y responsabilidades.
- Evaluar el plan de capacitación y actualización del personal en protocolos de seguridad.
- Consultar antecedentes de sanciones o incumplimientos en registros públicos.
- Priorizar la legalidad y calidad del servicio sobre el precio, a fin de evitar riesgos legales y reputacionales.